La panna cotta de algarrobina es un postre frío de crema tan suave que tiembla en la cuchara, coronado con el jarabe oscuro y profundo que se obtiene del algarrobo del norte del Perú. Se prepara en 20 minutos de trabajo y reposa 6 horas en el refrigerador, sin horno y con ingredientes sencillos, salvo la algarrobina.
En esta receta te explico el porqué de cada paso, cuánta gelatina usar según la sirvas en vasitos o la desmoldes, y cuál es la historia de la panna cotta y de la algarrobina.
- Tiempo: 20 minutos de preparación y 6 horas de frío.
- Rinde: 4 porciones en vasos de unos 150 ml.
- Dificultad: baja.
- Conservación: 2 a 3 días en el refrigerador, tapada.
Ingredientes de la panna cotta de algarrobina
Para 4 porciones:
- 400 ml de crema de leche para batir (35 % de grasa o más)
- 100 ml de leche entera
- 50 g de azúcar
- 3 hojas de gelatina de unos 2 g (6 g) para vasitos, o 4 hojas (8 g) si vas a desmoldar
- 1 cucharadita de extracto de vainilla (opcional)
- 4 cucharadas de algarrobina para servir
- 1 pizca de sal en escamas para terminar
- Unas gotas de aceite neutro, solo si desmoldas
Cómo elegir la crema, la gelatina y la algarrobina
- Crema: usa crema de leche para batir. Las cremas ligeras o bajas en grasa dan una panna cotta sin cuerpo y con menos sabor.
- Gelatina: el peso de una hoja varía según la marca (suele estar entre 2 y 3 g). Esta receta calcula hojas de 2 g; si las tuyas pesan más, ajusta por gramos y no por número de hojas. Si usas gelatina en polvo, emplea los mismos gramos, hidratados en 3 a 4 cucharadas de agua fría, y sigue las indicaciones del empaque.
- Algarrobina: la intensidad y el dulzor cambian de una marca a otra. Pruébala antes y, si es muy dulce, usa una cucharada menos. Más abajo te cuento qué es y qué revisar en la etiqueta.
Recomendación: para calentar la crema sin que se pegue ni se queme conviene una cacerola de fondo grueso, que reparte mejor el calor a fuego bajo. En cubiro.com colaboramos con Rena Ware Perú, de la que nuestro editor es representante; si te interesa una saucier de acero, puedes verla en la tienda online de Rena Ware Perú.
Cómo hacer panna cotta de algarrobina paso a paso

- Hidrata la gelatina. Sumerge las hojas en un bol con agua fría durante 5 a 10 minutos, hasta que estén blandas. Escúrrelas y exprímelas. Por qué: el agua fría las ablanda sin disolverlas; si el agua está tibia, se deshacen y pierdes parte de la gelatina.
- Calienta la crema. En una cacerola, mezcla la crema, la leche y el azúcar. Caliéntalos a fuego medio-bajo, removiendo, hasta que el azúcar se disuelva y la superficie humee (unos 80 °C). No dejes que hierva. Por qué: el hervor reduce la crema y le da sabor a cocido.
- Disuelve la gelatina fuera del fuego. Retira la cacerola, añade la gelatina escurrida y la vainilla, y remueve durante 1 minuto hasta que no queden hebras. Si ves grumos, cuela la mezcla. Por qué: la gelatina se disuelve bien con el calor residual, sin necesidad de seguir cocinando.
- Enfría un poco. Deja reposar 10 a 15 minutos a temperatura ambiente, removiendo suavemente de vez en cuando. Por qué: evita que la mezcla se separe en capas y que un vaso de vidrio fino se rompa por el calor.
- Reparte en los vasos o moldes. Sirve la mezcla en 4 vasos de unos 150 ml. Si vas a desmoldar, usa moldes con una fina capa de aceite neutro. Deja enfriar a temperatura ambiente sin pasar de 2 horas, tapa con film y refrigera al menos 6 horas.
- Sirve con la algarrobina. En vasitos, añade 1 cucharada por porción justo antes de servir. Para desmoldar, sumerge el molde en agua caliente 5 a 10 segundos, pasa un cuchillo fino por el borde y vuélcalo sobre un plato con la algarrobina extendida. Termina con unas escamas de sal.
Cómo saber que cuajó: al mover el vaso, la superficie tiembla sin correrse, y al presionar suavemente con el dedo el centro no se hunde ni se pega.
¿Cuántas hojas de gelatina necesita una panna cotta?
La cantidad de gelatina decide la textura, y no es la misma para un vasito que para un plato desmoldado. Esta tabla parte de 500 ml de líquido (400 ml de crema y 100 ml de leche) y hojas de 2 g:
| Uso | Gelatina por 500 ml | Hojas de 2 g | Textura |
|---|---|---|---|
| Vasitos o copas | 6 g | 3 | Suave y temblorosa; se come con cuchara |
| Desmoldar | 8 g | 4 | Firme, conserva la forma sin ser gomosa |
| Más de 10 g | 10 g o más | 5 o más | Gomosa y elástica; evítalo |
Estas cantidades son una referencia habitual de oficio, no una regla exacta. Si tu marca de gelatina es distinta, haz una primera prueba en un vaso y ajusta en la siguiente tanda: si queda muy blanda, agrega 1 g más por cada 500 ml; si queda gomosa, quita 1 g.
Versión Restaurante y versión Casa

- Versión Restaurante: 4 hojas de gelatina, moldes de unos 120 ml, desmoldada sobre un espejo de algarrobina (diluye 1 cucharadita de agua tibia por cada 4 cucharadas para que se extienda) y una pizca de sal en escamas.
- Versión Casa: 3 hojas de gelatina, servida en vasitos o copas con la algarrobina por encima. Es la más fácil y la que menos falla.
Para presentarla mejor, revisa nuestras ideas de emplatado gourmet. Si la preparas para una reunión, puedes servirla en vasitos de 80 ml (salen unos 6) y combinarla con otros mini postres para eventos.
Errores comunes y cómo corregirlos
- Queda gomosa: llevaba demasiada gelatina o las hojas pesaban más de lo esperado. Reduce 1 a 2 g por 500 ml en la próxima tanda.
- No cuaja: faltó gelatina, no se disolvió bien o no tuvo tiempo de frío. Si ya pasaron 6 horas, no la salves removiendo; prepárala de nuevo con más gelatina. Evita mezclarla con piña, kiwi o papaya frescos, porque sus enzimas impiden que la gelatina cuaje.
- Se separa en capas: se vertió demasiado caliente y sin remover. Deja reposar 10 a 15 minutos y mezcla suavemente antes de repartir.
- Tiene grumos: la gelatina se añadió con la crema ya fría o sin escurrir. Añádela con la crema todavía caliente y cuela si hace falta.
- Sabe a crema cocida: la mezcla hirvió. Baja el fuego y retírala cuando humee.
- La algarrobina se corre o se hunde: está muy diluida o se añadió con mucha anticipación. Ponla justo antes de servir y diluye solo lo necesario.
¿Qué es la panna cotta?
La panna cotta es un postre italiano frío hecho con crema de leche, azúcar y gelatina, que cuaja en el refrigerador sin horno. Su nombre significa “nata cocida”. Tiene una textura suave y temblorosa, y un sabor lácteo y dulce que admite salsas y frutas.
No se parece al flan, que lleva huevo y se cocina al baño maría hasta cuajar. En cambio, la panna cotta se gelifica con gelatina y no necesita horno. Si quieres comparar, tenemos la receta de flan casero y otra versión con gelatina de naranja y moras.
Historia de la panna cotta: del Piamonte a tu mesa
La panna cotta se cita a menudo como un postre tradicional del Piamonte, en el norte de Italia, y se suele situar en la zona de las Langhe. Pero nadie sabe con certeza quién la inventó ni cuándo, y lo que se conoce está lleno de matices.
- El nombre es reciente. Según la entrada de Wikipedia sobre la panna cotta, el nombre “panna cotta” no aparece en los recetarios italianos antes de los años sesenta.
- Un posible antecesor: el “latte inglese”. Un diccionario de 1879 describe el “latte inglese” (leche inglesa) como nata cocida con gelatina y moldeada. Otro diccionario, de 1865, lo describe con yemas de huevo, como una crema inglesa, lo que sugiere que el nombre cubría distintas preparaciones espesadas.
- Parientes europeos. Existen postres lácteos gelificados parecidos en otras partes de Europa. Algunos autores señalan el fromage bavarois del cocinero francés Marie-Antoine Carême (1815) como una posible fuente, aunque no está confirmado.
- La leyenda de la mujer húngara. Una historia cuenta que la inventó una mujer húngara en las Langhe. Es una versión no verificada, atribuida al libro The Oxford Companion to Food (2006).
- El chef Ettore Songia. Algunas fuentes cuentan que el chef Ettore Songia la incluyó en el menú de su restaurante de Cuneo en 1966, servida con caramelo. Es un dato que aparece en una sola de las fuentes que revisé, así que conviene tomarlo con cautela.
- Reconocimiento regional. En 2001, el Piamonte incluyó la panna cotta en su lista de productos agroalimentarios tradicionales.
Lo que sí es seguro es que hoy se prepara en todo el mundo, con frutas, chocolate, café o, como en esta receta, con un ingrediente de la costa norte del Perú.
La algarrobina: el jarabe del bosque seco del norte del Perú
Qué es y cómo se obtiene
La algarrobina es un jarabe espeso y oscuro que se obtiene hirviendo y prensando el fruto del algarrobo. La nutricionista Kiara Solano, del Policlínico de la Universidad de Piura (UDEP), la describe como “prácticamente miel” que se usa como tal. Piura es la región que más algarrobina produce, porque allí se concentran los bosques secos donde crece el algarrobo de forma silvestre.
El árbol es el algarrobo (Prosopis pallida), emblemático de los bosques secos del norte del Perú. Su fruto se aprovecha desde tiempos ancestrales y hoy es fuente de alimento y trabajo para unas 400.000 familias rurales del norte. Según la agencia Andina, la especie se encuentra en situación vulnerable por la tala ilegal, el cambio de uso del suelo y los incendios forestales. Por eso, cuando puedas, elige marcas que indiquen su origen. Si quieres saber más del ingrediente, lee qué es la algarrobina y cuáles son sus beneficios.
Cómo usarla y qué precauciones tomar
La algarrobina aporta unas 315 kcal por cada 100 g, según la UDEP, y su consumo excesivo puede contribuir al aumento de peso y elevar la glucosa en sangre. Es un ingrediente para usar con medida: una cucharada por porción basta en este postre. La misma fuente recomienda preferir la versión casera, sin azúcares añadidos, así que conviene revisar la etiqueta de la que compres. Si tienes diabetes, consulta con tu médico o nutricionista antes de incluirla.
Más allá de los postres, también se usa en bebidas. Si te gusta, prueba el cóctel de algarrobina.
Qué usar si no encuentras algarrobina
- Melaza o miel de caña oscura: es lo más parecido en color y profundidad. Su sabor es más intenso y amargo, así que usa menos cantidad.
- Sirope de algarroba (garrofa): en España se vende el de la algarroba mediterránea, que viene de otro árbol (Ceratonia siliqua), por lo que el sabor no es idéntico. Pruébalo con poca cantidad.
- Dulce de leche o miel de abeja: funcionan como cobertura, pero cambian el carácter del postre.
Cómo conservar la panna cotta
Como lleva lácteos, se conserva de 2 a 3 días en el refrigerador, bien tapada, y se sirve fría. No se recomienda congelarla: al descongelarse, la crema se corta y la textura se arruina. Añade la algarrobina siempre justo antes de servir.
Preguntas frecuentes sobre la panna cotta de algarrobina
¿Se escribe panna cotta, panna cota o panacota?
En italiano se escribe “panna cotta”, que significa “nata cocida”. En español también verás “panna cota” y “panacota”; todas se refieren al mismo postre. En cubiro.com usamos la forma italiana.
¿Cuántas hojas de gelatina lleva una panna cotta?
Para 500 ml de líquido, usa 3 hojas de unos 2 g (6 g) si la sirves en vasitos, y 4 hojas (8 g) si la desmoldas. Ajusta según el peso de las hojas de tu marca.
¿Cuánto dura la panna cotta y se puede congelar?
Dura de 2 a 3 días en el refrigerador, tapada. No se recomienda congelarla, porque la crema se corta al descongelar.
¿La panna cotta lleva gluten?
Los ingredientes de esta receta (crema, leche, azúcar, gelatina y algarrobina) no contienen gluten por naturaleza. Aun así, revisa las etiquetas de los productos procesados por si traen trazas o aditivos, sobre todo si cocinas para una persona celíaca.
¿En qué se diferencia la panna cotta del flan?
El flan lleva huevo y se cocina al baño maría hasta que cuaja con el calor. La panna cotta se hace con crema y gelatina, no necesita horno y cuaja en frío. Su textura es más suave y cremosa.
¿Cuántas calorías tiene esta panna cotta?
Con crema de 35 % de grasa y 1 cucharada de algarrobina por porción, calculamos de forma aproximada entre 450 y 500 kcal por porción. Es una estimación: para tu receta exacta, usa nuestra calculadora nutricional de recetas.
Un postre sencillo con carácter peruano
La panna cotta de algarrobina junta una técnica italiana con un ingrediente del norte del Perú, y se prepara con pocos pasos. Empieza por los vasitos, prueba tu algarrobina y, cuando te sientas cómodo, pasa a desmoldar. Cuéntanos en los comentarios cómo te quedó.
Fuentes consultadas:
