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Cómo hacer salsa de vino tinto (clásica y fácil)

Cómo hacer salsa de vino tinto
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La salsa de vino tinto es uno de esos fondos imprescindibles de la cocina clásica francesa que elevan cualquier plato de carne en pocos minutos. Intensa, brillante y con un equilibrio perfecto entre acidez y profundidad, es ideal para acompañar solomillo, entrecot, carrilleras o incluso unas verduras asadas si buscas un toque más sofisticado.

Aunque suene técnica, la realidad es que con buenos ingredientes y respetando los tiempos de reducción, es una salsa perfectamente asumible en casa.


Qué es la salsa de vino tinto y por qué funciona tan bien

Esta salsa se basa en un principio muy sencillo: concentrar sabores. El vino tinto aporta acidez y aromas, la demi-glace (caldo de carne muy reducido) añade cuerpo y umami, y el roux oscuro actúa como espesante sin restar intensidad.

El secreto está en la reducción: al evaporarse el alcohol y el agua, los sabores se vuelven más profundos y redondos.


Ingredientes

  • 1 copa de vino tinto seco (mejor si es el mismo que usarías para beber)
  • 200 ml de demi-glace
  • 30 g de roux oscuro
  • ½ cebolla, cortada en brunoise (dados muy finos)
  • 1 cucharada de mantequilla
  • Sal y pimienta negra (opcional, al final)

Preparación paso a paso

1. Pochar la cebolla

En una olla o sartén amplia, derrite la mantequilla a fuego medio. Añade la cebolla y rehógala lentamente hasta que esté transparente y suave, sin que llegue a dorarse. Este paso aporta dulzor y base aromática.

2. Reducir el vino

Vierte el vino tinto y sube ligeramente el fuego. Déjalo hervir suavemente hasta que reduzca al menos a la mitad. Notarás que el aroma alcohólico desaparece y el líquido se vuelve más denso.

3. Incorporar la demi-glace

Añade la demi-glace y deja reducir de nuevo a fuego medio-bajo. Remueve de vez en cuando para evitar que se pegue. Aquí es donde la salsa empieza a tomar carácter y profundidad.

4. Espesar con el roux

Agrega el roux oscuro poco a poco, removiendo con varillas para evitar grumos. Cocina un par de minutos más hasta obtener una textura sedosa y napante (que cubra ligeramente la cuchara).

5. Colar y ajustar

Pasa la salsa por un colador fino para lograr un acabado más elegante. Prueba y ajusta de sal y pimienta solo si es necesario: la demi-glace suele aportar bastante sabor.


Consejos para que quede perfecta

  • No uses vino barato: si el vino no es bueno en la copa, tampoco lo será en la salsa.
  • Paciencia con la reducción: acelerar el proceso a fuego alto puede amargar la salsa.
  • Textura a tu gusto: si queda demasiado espesa, añade un poco de caldo caliente; si está líquida, deja reducir unos minutos más.
  • Variaciones: puedes aromatizar con tomillo, laurel o un grano de pimienta machacado durante la reducción (retíralos antes de colar).

Con qué platos combina mejor

Esta salsa es perfecta para:

  • Carnes rojas a la plancha o al horno
  • Medallones de cerdo
  • Cordero
  • Setas salteadas o verduras asadas para un toque gourmet

Resultado final

Una salsa brillante, intensa y elegante, de las que convierten un plato sencillo en algo especial. Dominarla es abrir la puerta a muchas otras salsas clásicas que parten de la misma técnica.

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