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Cómo cocinar lentejas perfectas: suaves, rápidas y sin que se deshagan

Cómo cocinar lentejas perfectas: receta fácil, tiempos y trucos para que queden suaves
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Hay pocos “salvavidas” en la cocina como unas lentejas bien hechas: solucionan comidas entre semana, aguantan en la nevera sin perder gracia y se adaptan a lo que tengas a mano. El problema es que, cuando fallan, suelen fallar por lo mismo: o quedan duras, o se pasan y se deshacen, o les falta ese sabor que esperabas. Vamos a poner orden con tiempos claros, el dilema del remojo y dos versiones (tradicional y exprés con caldo) para que siempre te salgan redondas.

¿Cuánto tiempo se cocinan las lentejas?

El tiempo depende de la variedad, de si están remojadas y del método (olla normal o a presión). Como referencia práctica:

  • Lenteja pardina (pequeña): suele estar tierna en 30–45 minutos a fuego suave en olla convencional.
  • Lentejas “verdes” o grandes (tipo castellana): tienden a tardar un poco más, y agradecen cocción lenta para que queden enteras.
  • Olla a presión / exprés: puedes tenerlas listas en torno a 15 minutos de cocción con olla a presión, según receta y potencia.

Un truco útil para no fallar: empieza a contar el tiempo cuando el hervor se estabiliza y luego mantén un fuego suave (hervor “tranquilo”), no un borboteo agresivo.

¿Se remojan o no? Mejor si se remojan… ¿cuánto tiempo?

Aquí va la respuesta honesta: no es obligatorio remojarlas, pero ayuda (sobre todo si quieres más control de textura y algo menos de tiempo).

  • Remojo “ideal”: alrededor de 12 horas (típico de una noche).
  • Remojo rápido (cuando vas tarde): hierve las lentejas 3 minutos, apaga y deja reposar 2 horas tapadas; después escurres y cocinas.

¿Vale la pena? Si buscas lentejas enteras y te gusta planificar, sí. Si un día necesitas resolver, cocínalas sin remojo: también salen bien, especialmente en guisos.

Trucos para que queden suaves y enteras (sin romperse)

  1. Fuego suave y paciencia: la cocción fuerte golpea la piel y favorece que se abran.
  2. Proporción de líquido: como punto de partida, usa 1 parte de lentejas por 3 de agua o caldo.
  3. La sal, al final: añadirla al principio puede hacer que se endurezcan durante la cocción; mejor ajustar al final.
  4. No abuses del ácido al inicio (vinagre, limón, tomate muy concentrado): resérvalo para el final si buscas textura más estable.
  5. Ojo con remover: en guisos, remueve lo justo. Si quieres espesar, mejor “mecer” la olla o triturar una parte.
  6. Si están viejas, tardan más: las legumbres antiguas pierden capacidad de ablandarse.

Receta tradicional (completa): lentejas guisadas de toda la vida

Plato de lentejas guisadas

Esta es la receta de lentejas que funciona como plato único y, además, te sirve de base para una sopa de lentejas (más caldosa) o para unas lentejas con chorizo si te apetece versión más contundente.

Ingredientes (4 raciones)

  • 300 g de lentejas (pardina o la que uses)
  • 1 cebolla
  • 2 zanahorias
  • 1 pimiento (opcional)
  • 2 dientes de ajo
  • 1 tomate rallado o 1 cda de concentrado (opcional)
  • 1 hoja de laurel
  • 1 cdta de pimentón (dulce o mezcla)
  • Aceite de oliva virgen extra
  • 1,2–1,5 L de agua (ajusta según te guste más sopa o guiso)
  • Sal y pimienta (al final)
  • Opcional: 1–2 chorizos en rodajas (para lentejas con chorizo)

Paso a paso

  1. Enjuaga las lentejas bajo el grifo. Si las remojaste, escúrrelas.
  2. En una olla, pon un chorro de aceite y sofríe cebolla, ajo, zanahoria y pimiento (8–10 min) hasta que ablanden.
  3. Añade el tomate (si lo usas) y cocina 2–3 min. Aparta un momento del fuego y agrega el pimentón para que no se queme.
  4. Incorpora las lentejas, el laurel y el agua (o parte agua, parte caldo si tienes).
  5. Lleva a ebullición y baja a fuego suave. Cocina hasta que estén tiernas (orientativo: 30–45 min según variedad).
  6. Si quieres más cuerpo, tritura un cucharón de lentejas con algo de caldo y vuelve a la olla. Espesa sin destrozar el resto.
  7. Ajusta de sal y pimienta al final.
  8. Reposo de 5–10 minutos y listo: al día siguiente suelen estar incluso mejor.

Receta práctica con caldo de pollo (la más rápida en el día a día)

Si ya tienes caldo de pollo listo (casero o de buena calidad), esta versión es la ganadora para ir a lo seguro: menos pasos, sabor inmediato y cero complicaciones.

¿Es realmente más rápida?
El tiempo de cocción de la lenteja es parecido, pero el proceso total se acorta porque te saltas sofritos largos y construyes sabor desde el minuto uno con el caldo.

Ingredientes (4 raciones)

  • 300 g de lentejas
  • 1,2 L de caldo de pollo
  • 2–3 dientes de ajo (enteros, pisados)
  • 2 cdas de aceite de oliva
  • 1 hoja de laurel
  • 1 ramita de tomillo (o 1/2 cdta seco)
  • Sal (solo si hace falta) y pimienta blanca

Paso a paso

  1. Enjuaga las lentejas.
  2. En una olla, calienta el aceite de oliva y dora 1 minuto los ajos (sin quemarlos).
  3. Añade las lentejas, el caldo de pollo, laurel y tomillo.
  4. Lleva a ebullición y baja a fuego suave hasta que estén tiernas.
  5. Al final, prueba: quizá no necesites sal si el caldo ya viene sazonado. Ajusta y termina con pimienta blanca.

Extra para acelerar aún más: si usas olla exprés, el enfoque es el mismo y puedes rondar los 15 minutos con presión.


La versatilidad de las lentejas: ideas que van más allá del guiso

Cuando te sobren (o cuando cocines de más a propósito), se convierten en un comodín:

  • Hamburguesas de lentejas: machaca lentejas cocidas con avena/pan rallado, especias y un huevo (o alternativa), forma y dora.
  • Ensalada de lentejas: lentejas frías + tomate, pepino, cebolla morada, aceite de oliva y limón (ácido al final para mantener textura).
  • Curry de lentejas: con leche de coco, curry suave y verduras; ideal para batch cooking.
  • Lentejas con chorizo: añade el chorizo al guiso tradicional y controla la sal al final.
  • Sopa de lentejas: simplemente haz la receta tradicional más caldosa y ajusta especias.
  • Lentejas guisadas: base clásica que admite desde verduras hasta un toque de comino o pimentón picante.

Cierre práctico: la fórmula que casi nunca falla

Si tu objetivo son lentejas suaves, rápidas y enteras, quédate con esta idea: fuego suave + líquido suficiente + sal al final. A partir de ahí, el resto es personalidad: más caldosas, más espesas, con verduras, con chorizo o en versión “limpia” con hierbas y buen aceite.

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