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Cómo hacer waffles caseros crujientes por fuera y suaves por dentro

Cómo hacer waffles caseros
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Hay domingos que piden algo más que pan tostado: algo con aroma a mantequilla, bordes dorados y ese “crunch” que suena a desayuno especial. Si estás buscando cómo hacer waffles en casa sin volverte loco con técnicas raras ni ingredientes imposibles, esta receta es justo lo que necesitas: resultados memorables, paso a paso claro y una masa que queda firme, aireada y muy fácil de personalizar.

Lo mejor: probablemente ya tienes casi todo en tu cocina. Y si tienes una wafflera, el resto es cuestión de seguir el orden y respetar un par de detalles.

Por qué esta receta funciona (y qué textura esperar)

Esta versión se apoya en un truco simple: cocer brevemente harina con leche y mantequilla antes de terminar la masa. ¿Qué se logra con eso?

  • Una base más estable, que se dora bien en la wafflera.
  • Un interior suave y tierno, sin quedar chicloso.
  • Bordes crujientes si precalientas bien y no abres antes de tiempo.

No necesitas batidora eléctrica: con una espátula y un batidor de mano es suficiente.

Ingredientes para 6 waffles

  • 1/2 litro de leche (mejor entera)
  • 100 g de crema de leche (nata/crema para batir)
  • 250 g de harina de trigo (tamizada)
  • 100 g de mantequilla (idealmente sin sal)
  • 100 g de azúcar en polvo (glas/impalpable)
  • 4 huevos
  • 1 pizca de sal

Tiempo total: 40 minutos

Utensilios que vas a necesitar

  • Wafflera (wafflera eléctrica o de placas)
  • 2 ollas medianas
  • Bowl grande
  • Espátula resistente
  • Batidor de mano
  • Colador o tamiz
  • Brocha o papel para engrasar

Cómo hacer waffles en la waflera paso a paso

1) Prepara la base caliente

En una olla, coloca la mitad de la leche, la mantequilla y la pizca de sal. Lleva a fuego medio hasta que empiece un hervor suave. No hace falta que hierva fuerte: con que esté bien caliente y la mantequilla se derrita, perfecto.

2) Incorpora la harina (y cocina unos segundos)

Retira la olla del fuego y añade la harina tamizada de golpe. Mezcla con una espátula hasta que no queden grumos y se forme una masa compacta.

Vuelve a poner la olla a fuego bajo 30–60 segundos, removiendo. Este paso ayuda a integrar y a que la harina pierda ese sabor “crudo”.

3) Agrega los huevos, uno por uno

Pasa la masa a un bowl amplio. Incorpora los huevos de a uno, mezclando cada vez hasta integrar.

Clave: no batas en exceso. Mezcla lo justo para que quede homogéneo. Si aireas demasiado, puedes generar burbujas que luego complican la cocción.

4) Prepara la mezcla líquida (sin hervir)

En otra olla, calienta la leche restante y agrega la crema de leche. Mezcla y mantén el fuego bajo: debe estar caliente, pero sin llegar a hervir.

5) Une ambas preparaciones con calma (emulsión)

Agrega la mezcla líquida poco a poco sobre la base del bowl, mientras mezclas con movimientos suaves.

La consistencia ideal es fluida, como una crema espesa: debe caer en “cinta” desde la espátula y cubrirla ligeramente. Si queda demasiado densa, añade un chorrito extra de leche; si queda demasiado líquida, deja reposar 5–10 minutos para que la harina termine de hidratarse.

Este punto es oro si estás buscando como hacer masa de waffles caseros que salga pareja: la textura de la masa manda.

6) Cocina en la wafflera

Precalienta la wafflera al menos 3 minutos (o hasta que el indicador marque temperatura). Engrasa ligeramente con mantequilla.

Vierte la masa (sin llenarla hasta el borde, porque crece un poco) y cocina 3 a 5 minutos, según tu wafflera. La señal más fiable: cuando el vapor disminuye y el color ya se ve dorado al abrir.

Tip: evita abrir a cada rato. Abrir antes de tiempo puede romper el waffle o dejarlo pálido.

7) Decora y sirve

Sirve calientes o tibios y espolvorea azúcar en polvo. A partir de aquí, el cielo es el límite: fruta, mermeladas, crema batida, miel o chocolate.

Consejos para que queden crujientes y no se peguen

  • Precalienta bien la wafflera: si viertes la masa en frío, se pegará y quedará blando.
  • Engrasa con moderación: una capa fina basta. Si pones demasiado, puede “freír” la superficie y oscurecerla de golpe.
  • No sobrebatas: mezclar de más endurece la miga.
  • Ingredientes a temperatura ambiente (sobre todo huevos): ayuda a integrar y a que la masa se comporte mejor.
  • No los apiles recién hechos: si apilas waffles calientes, el vapor ablanda la costra. Mejor dejarlos en rejilla o en el horno tibio a baja temperatura.

Variaciones irresistibles (sin complicarte)

Hacer waffles en casa: Variaciones irresistibles

Toque cítrico

Agrega ralladura de limón o naranja a la masa. Aporta aroma y equilibra el dulzor.

Waffles de chocolate

Derrite 100 g de chocolate amargo a baño María e incorpóralo a la masa junto con 4 cucharadas de crema de leche. Queda intenso y perfecto para acompañar con fruta.

Waffles con chantilly

Bate 250 g de crema hasta que monte y añade 60 g de azúcar en polvo. Sirve encima del waffle tibio para un efecto “postre de brunch”.

Idea salada rápida

Reduce un poco el azúcar (por ejemplo, a la mitad), añade pimienta y acompaña con queso, aguacate o huevo. Los waffles también brillan fuera del terreno dulce.

Toppings que siempre funcionan

  • Frutas frescas + miel
  • Mermelada + mantequilla
  • Yogur + frutos secos
  • Chocolate + plátano
  • Crema batida + fresas

Preguntas frecuentes

¿Cómo hacer waffles con waflera si se pegan?

Normalmente es por dos motivos: falta de precalentado o poca grasa. Precalienta bien, engrasa ligeramente antes del primer waffle (y si tu wafflera lo pide, también entre tandas) y evita abrir antes de que doren.

¿Cómo hacer waffles en la waflera y que queden crujientes?

Cocínalos hasta que estén bien dorados y el vapor sea mínimo. Luego, colócalos en una rejilla (no en plato apilado). Ese detalle marca la diferencia.

¿Puedo guardar la masa?

Sí. Guarda la masa tapada en refrigeración y úsala en 24 horas. Si se espesa, ajusta con un chorrito de leche y mezcla suave.

¿Se pueden congelar?

Totalmente. Congela los waffles ya cocidos (fríos) en bolsa o recipiente. Para recuperarlos, usa tostadora u horno: vuelven a quedar crujientes.

Conclusión

Aprender cómo hacer waffles caseros no es solo seguir una lista de pasos: es descubrir un desayuno que se siente especial sin exigir habilidades de chef. Con esta receta consigues una textura dorada, interior suave y una masa versátil que admite mil versiones, desde cítricos y chocolate hasta combinaciones saladas para brunch.

Guárdala, repítela y personalízala: los mejores waffles suelen empezar como un antojo de domingo… y terminan como un antojito dulce y tradicional en casa.

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