Cuando necesitas una cena que se sienta “especial” sin complicarte la vida, el pollo a la mostaza es un salvavidas. Es de esas recetas que se apoyan en pocos ingredientes, pero que saben a cocina de verdad: pollo jugoso, una salsa cremosa con carácter y ese punto ácido que lo equilibra todo. Además, funciona igual de bien para una noche entre semana que para sentar a gente a la mesa y quedar bien.
A continuación tienes una versión pensada para casa: clara, rápida, con trucos para que la salsa quede sedosa y con alternativas por si te falta algo en la despensa.
Qué hace especial este pollo a la mostaza
- Sabor con carácter: la mostaza aporta intensidad y un picor aromático; la crema suaviza y redondea.
- Muslos = jugosidad: los contramuslos deshuesados aguantan mejor la cocción y quedan tiernos incluso si te pasas un minuto.
- Una salsa que lo arregla todo: sirve para napar el pollo, pero también para “levantar” un arroz, unas patatas o unas verduras al vapor.
La clave está en dos gestos: dorar bien el pollo (ahí nace el sabor) y desglasar con caldo para recuperar lo que quedó pegado en la sartén.
Ingredientes (4–6 raciones)
Para el pollo
- 9 muslos de pollo deshuesados y sin piel (aprox. 1,2–1,4 kg)
- 1 limón (su zumo)
- 1 cucharada de 1 parte de chile cortado fino y 1 parte de pimentón cortado fino
- Sal y pimienta negra
- 2 cucharadas de aceite de oliva
Para la salsa cremosa de mostaza
- 1 cebolla mediana, picada fino
- 2 dientes de ajo, picados
- 2 cucharadas de mostaza (Dijon para una salsa lisa; “a la antigua” si quieres textura)
- 1 cucharada de mantequilla
- 200 ml de caldo de pollo
- 200 ml de nata para cocinar (crema de leche)
- Hojas de albahaca fresca para terminar (opcional)
Utensilios recomendados
- Sartén con tapa (28–30 cm) con tapa, o una cocotte baja
- Pinzas
- Cuchillo y tabla
- Termómetro de cocina (opcional, pero muy útil)
Mise en place (5 minutos que te ahorran problemas)
- Pica cebolla y ajo, y deja medido el caldo y la nata.
- Exprime el limón.
- Seca el pollo con papel de cocina (dora mejor).
- Si vas a acompañar con arroz o patatas, ponlo en marcha antes.
Paso a paso: cómo preparar pollo a la mostaza cremoso
- Marina para dar sabor (mínimo 20 min)
Haz pequeñas incisiones superficiales en los muslos (sin “deshacerlos”). Mezcla zumo de limón, Issou (o sustitución), sal, pimienta y aceite. Embadurna el pollo y deja reposar 20 minutos en frío. - Dora el pollo: aquí nace el sabor
Calienta la sartén a fuego medio-alto. Dورا el pollo 2 minutos por lado (no busques cocinarlo del todo: solo color). Retira a un plato. - Sofríe y desglasa
Baja a fuego medio. Añade mantequilla y cocina la cebolla 4–5 minutos, hasta que esté translúcida. Incorpora el ajo 1 minuto. Vierte el caldo y raspa el fondo: todo eso es sabor. - Cocción suave (15–20 min)
Devuelve el pollo a la sartén, tapa y deja hervor muy suave 15–20 minutos, hasta que esté hecho. Si usas termómetro, busca 74 °C en la parte más gruesa. - Mostaza + reducción + nata al final
Destapa. Incorpora la mostaza y deja reducir 5–10 minutos para concentrar. Agrega la nata, mezcla y cocina 2–4 minutos a fuego bajo, sin que hierva fuerte, hasta que la salsa quede cremosa. Prueba y ajusta sal y pimienta. - Sirve y termina con frescor
Napa el pollo con la salsa y termina con albahaca (o estragón/cebollino si tienes).
Errores comunes y cómo evitarlos
- La salsa queda líquida: destapa y reduce unos minutos antes de añadir la nata, o reduce después a fuego suave.
- La crema “se corta”: suele pasar por hervor fuerte. Añade la nata al final y mantén fuego bajo.
- El pollo no dora: sartén poco caliente o pollo húmedo. Sécalo y no amontones piezas.
- Exceso de mostaza: empieza con 2 cucharadas; si quieres más intensidad, añade 1 cucharadita extra al final y prueba.
Higiene básica importante: evita contaminar otros alimentos con el pollo crudo (tabla/cuchillo separados) y no es necesario lavar el pollo antes de cocinarlo.
Variantes para repetir sin que se sienta “la misma receta”
Versión clásica (estilo bistró)
- Usa mostaza Dijon y termina con estragón o cebollino.
- Desglasa con 50 ml de vino blanco (y reduce) antes del caldo.
Versión de autor (más punzante y con contraste)
- Mezcla 1 cda Dijon + 1 cda mostaza a la antigua.
- Añade 1 cda de alcaparras o pepinillos finos picados al final.
- Un toque de ralladura de limón para levantar la salsa.
Versión moderna y más ligera
- Sustituye la mitad de la nata por yogur natural o crème fraîche.
- Truco: apaga el fuego, deja templar 1 minuto y añade el yogur fuera del hervor para que quede sedoso.
Con qué acompañarlo
- Patatas: asadas, cocidas tipo “parisinas” o un puré sencillo.
- Arroz blanco o integral (la salsa lo agradece).
- Verduras: judías verdes, brócoli o zanahorias glaseadas.
- Pan crujiente si quieres “limpiar” el plato (nadie se queja).
Conservación y recalentado
- Guarda en un recipiente hermético hasta 3 días en nevera.
- Recalienta a fuego bajo con un chorrito de caldo o agua para devolverle fluidez a la salsa. Evita hervir fuerte.
