Saltar al contenido

Cómo hacer pastelitos andinos venezolanos: receta fácil, crujiente y con relleno a tu gusto

Cómo hacer pastelitos andinos venezolanos

Hay antojos que no perdonan, y pocos son tan satisfactorios como unos pastelitos andinos venezolanos recién hechos: doraditos por fuera, calientes por dentro y con ese “crack” al morder que anuncia que valió la pena. La buena noticia: no necesitas ser chef ni tener equipos raros. Con una masa sencilla, un buen sellado y el aceite a la temperatura correcta, te salen espectaculares desde el primer intento.


Qué necesitas para hacer pastelitos andinos venezolanos

Rinde: 18–20 pastelitos (según el tamaño)
Tiempo total: 1 hora aprox. (incluye reposo)

Ingredientes para la masa

  • 500 g de harina de trigo todo uso (aprox. 4 tazas)
  • 1 cucharadita de sal
  • 1 cucharada de azúcar (opcional, ayuda a dorar)
  • 3 cucharadas de aceite (45 ml)
  • 300 ml de agua (1 ¼ taza), a temperatura ambiente (ajusta un poco si hace falta)

Para el relleno (elige uno)

  • Queso: 250–300 g de queso blanco (semiduro) en cubitos o rallado grueso
  • Carne: 300 g de carne molida guisada y bien “sequita” (sin exceso de salsa)
  • Pollo: 2 tazas de pollo desmechado guisado (también sin mucho líquido)

Para freír

  • Aceite neutro suficiente para cubrir (profundidad ideal: 3–4 cm)
  • Papel absorbente

Paso a paso: pastelitos andinos caseros y bien sellados

1) Prepara la masa

En un bowl mezcla la harina con la sal y el azúcar. Agrega el aceite y el agua poco a poco. Une primero con las manos y luego amassa 5 minutos, hasta que la masa se vea lisa y no se sienta pegajosa.

Tip rápido: si te queda muy seca, agrega 1–2 cucharadas de agua. Si se pega mucho, espolvorea apenas harina (sin pasarte).

2) Deja reposar

Tapa la masa (con un paño o film) y déjala reposar 30 minutos a temperatura ambiente. Esto ayuda a que se estire fácil y no se encoja.

Batería de cocina Rena Ware Perú en acero inoxidable; cocina saludable con mínimo de agua; botón rojo “Comprar en Rena Ware”

3) Estira y arma

Divide la masa en dos partes para trabajar más cómodo. Estira con rodillo sobre una superficie ligeramente enharinada hasta que quede delgadita y manejable (aprox. 2–3 mm).

Coloca montoncitos de relleno dejando espacio entre ellos. Barniza los bordes con agua (con los dedos o una brocha), cubre con la otra capa de masa y presiona suavemente alrededor de cada relleno para sacar el aire.

4) Corta y sella como se debe

Corta con un cortador de galletas circular, un vaso o un envase redondo. Luego marca los bordes con un tenedor para sellar bien y evitar que se abran.

5) Fríe sin prisas (pero con buena temperatura)

Calienta el aceite a fuego medio-alto. Si no tienes termómetro, prueba con un pedacito de masa: debe burbujear de inmediato y subir sin quemarse al instante.

Fríe en tandas (sin amontonarlos) 2–3 minutos por lado, hasta que queden tan dorados como te gusten. Retira y escurre sobre papel absorbente.


Trucos para que queden crujientes y no se abran

  • Relleno “sequito”: si tiene mucha salsa, ablanda la masa y puede reventar.
  • No los sobrecargues: más relleno no siempre es mejor; deja margen para sellar.
  • Saca el aire al cerrar: ese aire se expande en el aceite y abre el pastelito.
  • Aceite estable: si está muy frío absorben grasa; si está muy caliente se doran afuera y quedan crudos adentro.

Ideas de relleno que nunca fallan

  • Queso solo (clásico y rápido).
  • Carne guisada con cebolla y pimentón, bien reducida.
  • Pollo desmechado con un toque de ajo y especias suaves.
  • Combinado: queso + pollo o queso + carne para un extra de sabor.

Cómo conservarlos y recalentarlos

  • Nevera: 2–3 días en recipiente cerrado. Recalienta en horno o airfryer para recuperar crocancia.
  • Congelar (recomendado): congélalos armados y crudos, separados con papel encerado. Luego fríelos directamente (solo tardan un poquito más).

Para recalentarlos: horno a 200 °C por 8–10 minutos, o airfryer a 190 °C por 4–6 minutos.


Al final, la magia de esta receta de pastelitos andinos está en lo simple: masa fácil, relleno a tu gusto y un buen sellado. Haz una primera tanda con queso (para ir a lo seguro) y luego te animas con carne o pollo. Y si te sobran… tranquilo: casi nunca sobran.