La mantequilla de ajo es uno de esos básicos de cocina que, cuando se hace bien, transforma platos sencillos en recetas con sabor y aroma de nivel profesional. No importa si la usas para carnes, pescados o pan: una buena mantequilla con ajo marca la diferencia. El problema es que muchas veces se prepara “a ojo” y el resultado no siempre acompaña: ajo crudo demasiado fuerte, sabor amargo o una textura poco agradable.
Por eso, aprender cómo hacer mantequilla de ajo en casa, con una técnica sencilla pero bien ajustada, es una de esas pequeñas mejoras que elevan tu cocina diaria sin complicaciones. Además, es rápida, económica y se conserva perfectamente para tenerla siempre a mano.
Por qué hacer mantequilla de ajo casera merece la pena
Prepararla en casa te permite controlar el sabor y la intensidad. Puedes hacer una versión suave para pescado o una más potente para carnes a la plancha, ajustar la sal, añadir hierbas o darle un toque cítrico según el plato.
Además, esta mantequilla de ajo receta es muy versátil: se prepara en menos de 10 minutos, se puede congelar y funciona como comodín para resolver comidas rápidas con mucho más sabor.
Ingredientes para una mantequilla de ajo equilibrada
Para una mantequilla de ajo clásica y bien balanceada necesitas pocos ingredientes, pero conviene respetar las proporciones:
- 225 g de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
- 4 a 8 dientes de ajo, muy picados o rallados
- ½ cucharadita de sal (ajusta al gusto)
- ¼ cucharadita de pimienta negra
- 1 cucharada de perejil fresco picado (opcional)
- 1 cucharadita de zumo de limón (opcional)
Consejo práctico: usar mantequilla sin sal te da más control. Si usas mantequilla con sal, reduce o elimina la sal añadida.
Cómo hacer mantequilla de ajo paso a paso
1. Prepara bien la mantequilla
Saca la mantequilla del frigorífico con tiempo. Debe estar blanda, pero no derretida. Si tienes prisa, córtala en dados y déjala reposar unos minutos.
2. Decide el punto del ajo
- Para un sabor intenso: usa el ajo crudo, muy bien picado o rallado.
- Para un resultado más suave: sofríe el ajo a fuego bajo durante unos segundos, solo hasta que desprenda aroma. No lo dejes dorar.
3. Mezcla los ingredientes
En un bol, combina la mantequilla, el ajo, la sal, la pimienta, el perejil y el limón si lo usas. Mezcla hasta obtener una crema homogénea.
Si buscas una textura más ligera, puedes batirla ligeramente o usar un procesador de alimentos.
4. Ajusta al gusto
Prueba la mezcla y corrige: más ajo, un poco más de sal o unas gotas extra de limón si la notas plana.
Rallador Microplane (zester): es el truco para que el ajo quede ultrafino (casi crema) y se integre mejor en la mantequilla sin “trocitos” agresivos. Ideal si tu receta recomienda rallar el ajo en lugar de picarlo.
👉 Si quieres una mantequilla de ajo más fina y con sabor uniforme, rallar el ajo marca la diferencia. Este tipo de rallador Microplane es el clásico para conseguirlo.
Cómo usar la mantequilla de ajo
Una vez lista, esta mantequilla se convierte en un recurso infalible en la cocina:
🥩 Para carnes y filetes
Añade una cucharada sobre las carnes recién hechas y deja que se funda. Aporta brillo, aroma y un sabor profundo sin necesidad de salsas.
🥖 Mantequilla de ajo para pan
Unta sobre pan, hornea unos minutos y tendrás un pan de ajo crujiente y lleno de sabor, perfecto como acompañamiento o aperitivo.
🍤 Para pescados y mariscos
Ideal para gambas, langostinos o pescado blanco a la plancha. Realza el sabor sin cubrirlo.
🍝 Para pasta y verduras
Derretida sobre pasta caliente o usada para saltear verduras, convierte platos simples en recetas mucho más apetecibles.
Conservación y trucos útiles
- En la nevera: hasta 2 semanas en un recipiente hermético.
- En el congelador: forma un rulo con papel de horno y congélalo hasta 3 meses. Corta solo lo que necesites.
Truco extra: si quieres una mantequilla más fácil de untar, añade una cucharada de aceite de oliva y bátela ligeramente.
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar ajo en polvo?
Sí, pero el sabor será menos intenso. Empieza con ½ cucharadita y ajusta.
¿Se puede hacer sin lácteos?
Sí, usando una mantequilla vegetal firme a temperatura ambiente.
¿Por qué a veces amarga?
Normalmente por ajo quemado o demasiado dorado. Controlar el fuego es clave.
La mantequilla de ajo es uno de esos pequeños básicos que, bien hechos, simplifican la cocina y mejoran cualquier plato. Tenerla lista en casa es una forma sencilla de cocinar mejor cada día, sin complicarte.


