Una plantita genial: Venus Atrapamoscas

La Dionaea muscipula, también llamada Venus Atrapamoscas, es sin duda la planta carnívora más conocida  y también la más llamativa por su forma de atrapar los insectos. Son originarias de las costas de Carolina del Sur. Están habituadas a vivir en suelos pantanosos y ácidos pobres en nutrientes, los compuestos nitrogenados los obtienen de los insectos que comen. Veamos como adquirirlas y/o reproducirlas en casa.


Cultivo de la Venus Atrapamoscas

Utiliza una mezcla de turba rubia y arena  a partes iguales. La maceta debe permanecer siempre sobre un plato con al menos 1 cm. de agua destilada o agua de lluvia, no permitas que se seque el sustrato.

El pH ideal del suelo está entre 5 y 6.  En invierno reduce el riego, será suficiente con mantenerlo ligeramente húmedo.

Esta planta necesita hibernar, para lo cual deberá estar a temperatura de 5ºC o menor durante al menos 3 meses. Si el invierno en tu zona puede proporcionarle esta temperatura, entonces bastará con dejar la planta en el exterior y ella sola entrará en hibernación cuando descienda la temperatura.

Si el invierno no es tan frío (como pasa, por ejemplo, en Canarias) entonces deberás proporcionarle el frío de manera artificial. Esto se consigue introduciendo la planta en una bolsa de plástico y metiéndola en la nevera durante 3 meses.

Cuando llegue la primavera, la planta comenzará a echar nuevas hojas. Si es lo bastante adulta, también florecerá. Ten cuidado si esto ocurre, porque la dionaea gasta demasiada energía para florecer, y tu planta puede debilitarse mucho e incluso morir. Es mejor que cortes el tallo floral en cuanto empiece a crecer.

Tallo florarl de la dionaea
Tallo floral de la dionaea

Cómo  identificar y cortar el tallo floral de la Dionaea muscipula

El tallo floral es redondo, vertical y terminado en una especie de bolita que son las futuras flores.

No es necesario que esperes a que crezca tanto para cortarlo, en cuanto veas aparecer la bolita ya puedes hacerlo.

Haremos el corte lo más cerca posible de la base, pero sin poner en peligro las hojas que lo rodean.

Si piensas que puedes dañar alguna hoja sin querer, es mejor que hagas el corte un poco más arriba.

No pasa nada si sobresale un centímetro o dos, es simplemente cuestión de estética.

Tallo floral ya cortado
Tallo floral ya cortado

Utilizaremos unas tijeras o un cuchillo afilado para hacer un corte limpio.

Conviene desinfectarlo previamente para no contaminar la herida que vamos a hacer a la planta.

De no haberlos cortado, ahora tendríamos semillas, pero la planta estaría muy debilitada.

En este caso no habría muerto porque estaba sana y fuerte antes de florecer, pero sus siguientes trampas habrían sido muy pequeñas, y su crecimiento muy lento.

Reproducción de la  Venus Atrapamoscas

Por semillas

Esparce las semillas en la superficie del sustrato. Cubre la maceta con plástico transparente para mantener la humedad alta y ponla en un lugar donde reciba mucha luz, pero no el sol directo. Las semillas germinarán al cabo de varias semanas.

Por esquejes de hoja

Este método es mucho más rápido y eficaz. Utiliza las hojas más viejas. Sepáralas de la planta desde la base, procurando que no se rompan. Túmbalas boca arriba sobre el sustrato manteniendo la zona por donde estaba unida a la planta ligeramente enterrada para que le llegue el agua sin dificultad.

Mantén el sustrato húmedo y cubre la maceta con plástico para mantener la humedad. Ponla en un lugar luminoso. En pocas semanas surgirán nuevas plantas de la base de las hojas.

Por división

Las plantas adultas suelen desarrollar hijos a su alrededor, que podemos separar de la planta madre y trasplantarlos a macetas individuales. Es mejor realizar esta operación a finales de invierno o principios de primavera, cuando la planta está despertando de su hibernación.

También es posible hacerlo más avanzada la primavera o incluso durante el verano, pero en ese caso la planta puede sufrir más.

  • Para reproducirlas por el método de división debemos escoger una planta que se haya reproducido dentro de su maceta. Esto podemos verlo porque se aprecia que salen hojas desde diferentes puntos. Cada centro de donde salen hojas es una planta.
  • Quitamos la maceta y eliminamos la tierra con cuidado. Una buena forma de quitar la tierra sin dañar las raíces consiste en sumergir la tierra en un cubo con agua, o ponerla debajo de un grifo abierto. El agua se llevará la tierra, dejando libres las raices.
  • Una vez eliminada la tierra podemos separar las diferentes plantas. Cada una tendrá su propio sistema de raíces.
  • Por último, plantamos cada una en una maceta, las regamos bien por el método de la bandeja y las colocamos en un lugar soleado, en las mismas condiciones que tenía la planta madre.

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Ivan

Chef y Consultor Desarrollo Web. Nada como los viajes, montañismo y hiking, el blogging, los aromas de las cocinas activadas, cocinar, comer y unas cañas con buenos temas de conversación.

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